La ciudad sonada
Pocos lugares han inspirado a tantos viajeros, escritores y artistas como Ronda. Rilke la llamo la ciudad del sueno; Hemingway y Orson Welles la convirtieron en parte de su mitologia personal. Encaramada sobre un tajo de mas de cien metros de profundidad, parece desafiar la gravedad y la logica, como si la ciudad hubiera brotado de la propia roca.
Aunque pertenece administrativamente a la provincia de Malaga, Ronda se siente como un mundo aparte. Una excursion de dia completo desde la costa es uno de los planes mas recomendables para quien quiera entender la Andalucia de interior, esa que poco tiene que ver con la imagen playera del litoral.
El viaje hasta alli, serpenteando por la serrania, ya predispone al asombro: cada curva descubre valles, encinares y pueblos blancos que anticipan la joya que aguarda en lo alto.
El Puente Nuevo
La gran obra sobre el abismo
Construido en el siglo XVIII para unir las dos partes de la ciudad separadas por la garganta del Tajo, el Puente Nuevo es la imagen iconica de Ronda. Verlo desde abajo, en todo su vertigo, o asomarse desde sus miradores, son dos experiencias igual de impactantes. La obra, levantada con la piedra extraida del propio canon, parece fundirse con las paredes verticales que la sostienen.
Los miradores
El paseo de los miradores que bordea el tajo ofrece estampas inolvidables del puente, la garganta y la vega que se extiende a sus pies. Al atardecer, la luz dorada sobre la piedra convierte el lugar en un espectaculo que justifica por si solo la visita. Conviene reservar un buen rato para recorrerlos sin prisa.
El casco historico
La Ciudad y el Mercadillo
Ronda se divide en dos barrios unidos por el puente: La Ciudad, el nucleo antiguo de origen arabe, con sus palacios e iglesias, y el Mercadillo, mas moderno y comercial. Pasear sin rumbo por sus calles empedradas es la mejor forma de descubrirla, dejandose sorprender por los patios, las rejas floridas y los rincones con vistas al precipicio.
La plaza de toros
Una de las mas antiguas y bellas de Espana, cuna del toreo a pie moderno. Su ruedo de albero y sus arcadas de piedra forman un conjunto de gran armonia, visitable tambien fuera de los dias de festejo. El museo taurino y las cuadras anexas completan el recorrido por uno de los edificios mas emblematicos de la ciudad.
Palacios y banos arabes
Mas alla del puente, Ronda guarda tesoros como los banos arabes, considerados de los mejor conservados de la peninsula, y casas senoriales que conservan la huella de su pasado nobiliario. Asomarse a sus patios y jardines colgantes es descubrir una ciudad menos transitada y mas intima, lejos de los grupos que se concentran en el puente.
Comer en Ronda
La cocina serrana es uno de los grandes alicientes de la excursion. Contundente y sabrosa, poco tiene que ver con la oferta del litoral: guisos de caza, embutidos de la sierra, sopas y quesos artesanos componen una gastronomia de interior pensada para reponer fuerzas. Sentarse en una terraza con vistas a la vega y disfrutar de un buen almuerzo es el complemento perfecto de la visita.
Como organizar la excursion
Llegar y moverse
La carretera que asciende desde la costa hacia Ronda atraviesa la serrania con paisajes que ya merecen el viaje. Una vez en la ciudad, casi todo se recorre a pie, por lo que conviene dejar el coche en alguno de los aparcamientos del extrarradio y adentrarse caminando. Tambien existe conexion por tren, una alternativa comoda y escenica.
Cuando ir
Primavera y otono son ideales. En verano conviene madrugar para disfrutar de los miradores antes del calor y de las multitudes. El invierno, mas tranquilo, regala una Ronda casi para uno mismo, aunque conviene abrigarse, pues la altitud hace que las temperaturas sean mas frescas que en la costa.
Que reservar
Aunque buena parte de la ciudad se disfruta libremente, algunos monumentos cobran entrada y pueden tener aforo limitado. Conviene consultar precios y horarios actualizados antes de viajar y, en temporada alta, valorar la reserva anticipada para evitar colas en los lugares mas demandados.
Los alrededores de Ronda
La excursion puede ampliarse con los atractivos del entorno. A pocos kilometros se encuentran yacimientos arqueologicos, bodegas que elaboran vinos de la denominacion local y parajes naturales como la cercana sierra, ideal para el senderismo. Los pueblos blancos de la serrania, encadenados por carreteras escenicas, invitan a prolongar el viaje y a descubrir una Andalucia de interior poco transitada.
Para quien dispone de mas tiempo, pernoctar en Ronda es una experiencia muy recomendable: cuando los autobuses de excursionistas se marchan, la ciudad recupera su calma y los miradores se vuelven casi privados. El atardecer y el amanecer sobre el Tajo, sin multitudes, son momentos que justifican por si solos la estancia.
Preguntas frecuentes
Se puede visitar en medio dia
Es posible ver lo esencial en una manana, pero Ronda merece una jornada completa. El puente, los miradores, la plaza de toros, los banos arabes y el casco historico requieren tiempo, y la comida serrana es un aliciente que conviene no perderse.
Como se llega desde la costa
La opcion mas comoda es el coche, por carreteras de montana que ya forman parte del atractivo. Tambien existe conexion por tren y servicios de excursiones organizadas que evitan tener que conducir y permiten disfrutar del paisaje durante el trayecto.
Que mas se puede visitar cerca
Ademas del puente y el casco historico, merecen una parada los banos arabes, los palacios senoriales y los jardines colgados sobre el Tajo. En los alrededores, las bodegas de la zona y los pueblos blancos de la serrania completan una jornada de interior verdaderamente rica.
Ronda no se visita: se contempla. Es una de esas ciudades que se quedan grabadas en la retina mucho despues de haberla dejado atras.
Antes de regresar a la costa, vale la pena detenerse a contemplar una ultima vez la garganta desde alguno de sus miradores. Pocas imagenes resumen mejor el caracter de la Andalucia de interior que esa ciudad suspendida sobre el vacio, desafiando al tiempo y a la gravedad.