El alma blanca de la provincia

Tierra adentro, lejos de los grandes complejos turisticos, sobrevive una Andalucia de casas encaladas, calles empinadas y macetas de geranios. Los pueblos blancos de la provincia de Malaga son herederos de un urbanismo de raiz arabe, pensado para protegerse del calor y del enemigo, y hoy se han convertido en algunos de los rincones mas fotografiados del sur.

Visitarlos es viajar a otro ritmo, el de la Andalucia de siempre, donde la vida transcurre en las plazas, a la sombra de las parras, y el tiempo parece detenerse. Te proponemos una seleccion de los mas bellos, todos a corta distancia de la costa y perfectos para una escapada de uno o varios dias.

Cada uno tiene su propia personalidad, pero todos comparten ese encanto sereno que solo se encuentra lejos del asfalto y de las multitudes del litoral.

Los imprescindibles

1. Frigiliana

Repetidamente reconocido como uno de los pueblos mas bonitos de Espana, su barrio morisco es un laberinto de callejones empedrados, arcos y rincones floridos. Imposible no detenerse en cada esquina. Los mosaicos ceramicos que narran su historia y las vistas al mar desde su parte alta completan un conjunto de gran belleza.

2. Mijas Pueblo

Balcon blanco sobre el Mediterraneo, combina sus calles encaladas con vistas espectaculares de la costa. Sus miradores y su plaza de toros ovalada lo hacen unico. El tradicional burro-taxi y los pequenos comercios de artesania anaden un toque pintoresco muy del agrado del visitante.

3. Comares

Conocido como el balcon de la Axarquia, se asienta en lo alto de un cerro con panoramicas de 360 grados. Un pueblo nido de aguila que premia con creces la subida, con su trama de callejones que serpentean hasta los restos de su antigua fortaleza y un ambiente de calma absoluta.

4. Casares

Cascada de casas blancas que descienden desde un castillo, es una de las imagenes mas reproducidas de la serrania. Cuna de figuras historicas, conserva un encanto autentico que se respira en cada plaza y en cada calleja empinada que sube hacia la fortaleza.

5. Juzcar

El celebre pueblo pintado de azul, en plena serrania, rompe la regla del blanco y se ha convertido en una curiosa atraccion familiar rodeada de naturaleza. Su entorno de castanos y su ambiente festivo lo hacen especialmente atractivo para visitas con ninos.

Para descubrir con calma

6. Genalguacil

Conocido como el pueblo museo, integra el arte contemporaneo en sus calles y rincones, en un entorno de bosques de castanos del Valle del Genal. Las esculturas y murales repartidos por sus calles convierten un simple paseo en un recorrido artistico al aire libre.

7. Competa

En el corazon de la Axarquia, famoso por su vino dulce y sus vistas a las montanas, conserva el ambiente tranquilo de la Andalucia de siempre. Sus bodegas y sus fiestas en torno a la vendimia son una buena excusa para conocerlo en cualquier epoca del ano.

8. Otros rincones de la serrania

La lista podria alargarse con pueblos como Gaucin, Benadalid o Atajate, encadenados a lo largo de la llamada ruta de los pueblos blancos. Recorrerla con calma, parando en cada mirador y en cada plaza, es una de las experiencias mas autenticas que ofrece el interior de la provincia.

Como recorrer los pueblos blancos

El coche como aliado

La mayoria de estos pueblos no cuentan con buenas conexiones de transporte publico, por lo que el coche es practicamente imprescindible. Las carreteras de montana que los unen son estrechas y sinuosas, pero regalan paisajes que merecen el trayecto. Conviene conducir con calma y disfrutar del camino.

Aparcar y caminar

Los cascos historicos suelen ser peatonales o de calles muy estrechas. Lo habitual es dejar el coche en los aparcamientos de la entrada del pueblo y descubrirlos a pie, que es ademas la unica forma de captar su verdadera atmosfera y de asomarse a sus rincones mas escondidos.

Cuando visitarlos

La primavera y el otono ofrecen las temperaturas mas agradables para pasear por sus cuestas. En verano conviene madrugar o reservar las visitas para el atardecer. Conviene consultar horarios actualizados de los pocos monumentos que cobran entrada antes de planificar la ruta.

Tradiciones que siguen vivas

El encanto de los pueblos blancos no esta solo en su arquitectura, sino en las tradiciones que mantienen vivas. Las fiestas patronales, las romerias, los mercados artesanos y la gastronomia local dan a cada localidad una personalidad propia. En la Axarquia, el vino dulce y las pasas son seña de identidad; en el Valle del Genal, los castanos tinen el otono de cobre y dan lugar a celebraciones en torno a la recoleccion.

Conversar con los vecinos, sentarse en una plaza a la sombra de una parra o probar un plato cocinado segun recetas de siempre son experiencias que ningun monumento puede ofrecer. Es esa autenticidad, mas que cualquier postal, lo que convierte la visita a los pueblos blancos en un recuerdo imborrable.

Preguntas frecuentes

Cual es el mas bonito

Es una cuestion de gustos. Frigiliana suele encabezar las listas por su barrio morisco, pero Comares, Casares o Genalguacil tienen defensores acerrimos. Lo ideal es encadenar varios en una ruta y dejarse sorprender por el caracter particular de cada uno.

Se pueden ver varios en un dia

Si, aunque las carreteras de montana son lentas y conviene no abarcar demasiado. Dos o tres pueblos cercanos en una jornada permiten disfrutarlos con calma. Forzar la ruta para ver mas resta el placer de pasear sin prisa, que es su mayor atractivo.

Que llevar para la visita

Calzado comodo es imprescindible, porque las calles son empinadas y empedradas. En verano conviene gorra, agua y proteccion solar; en invierno, algo de abrigo, pues los pueblos de montana son mas frescos que la costa. Y, sobre todo, tiempo y ganas de pasear sin rumbo.

Cada pueblo blanco es un pequeno mundo con su propia luz. La mejor forma de conocerlos es perderse por sus calles sin mapa ni prisa.

Recorrer estos pueblos exige un coche y, sobre todo, tiempo. Su mayor encanto no esta en ningun monumento concreto, sino en la atmosfera de calma y autenticidad que se respira en cada plaza. Son el complemento perfecto a unos dias de playa y la mejor manera de descubrir la Andalucia mas genuina.